Petí comité
Ahora cuando te gusta un actor, un cantante o un grupo musical, ya no eres una excepción y te bajas sus canciones, pirateas sus películas o a lo sumo vas a un concierto multitudinario para pegarte codazos y chillar a pleno pulmón. Y eso es todo.
Antes, yo me acuerdo que cuando a mis amigos y a mi nos gustaba algún grupo musical o queríamos hacer algo, éramos diferentes. Íbamos en petí comité, me sentía que era especial o al menos eso creía yo, y lo prueba un artículo del Heraldo de ayer, titulado "Medio solos en aquellas salas" en el que me asombré al leer que justo el verano antes de "la flaca", Jarabe de Palo vino a Zaragoza a la Morrisey y fueron 36 personas a verlos o que el primer concierto de Amaral en Zaragoza tuvo como asistentes a 20 personas. Incluso The Doors tuvo una actuación con ¡OCHO! personas, creo que en San Francisco, no me acuerdo bien. Y no es que sean los comienzos de los artistas y que claro está luego suena un gran éxito de ventas y suben los fans. Había algo más. Comprabamos una camiseta y era raro que alguien la tuviera, grabábamos una casette de "El bosque" y éramos un pequeño grupo, acampábamos en la montaña y no había nadie a nuestro alrededor. Aquella sensación de ser distinto, casi exclusivo, me gustaba y aún me sigue gustando. No sé, imprime carácter y nos da autenticidad.¿Qué opinais?
2 comentarios
Rober -
Carolina -