el embarazo o la dulce espera
Dulce espera, dulce espera. Si ya lo dice el refrán que el espera desespera. Sobre todo si esperas en una sala de la seguridad social. Estoy embarazada, y al principio pensé que eran nueve meses de espera a que tu cuerpo cambie, a que tu ánimo fluctue, a que te atiendan en una tienda de niños...
Pero no, la verdadera espera, la vives entre cita y cita con el tocológo o las ecografías, los analisis de sangre, los resultados... y todo prendido con alfileres, ya que al principio todo son inseguridades y cosas que aprendes de golpe, que si rh, que si hcg, que si epidural, en fin, un montón de conocimientos adquiridos así de sopetón, vía madres, amigas o internet. Eso y las historias de parto.Todo un mundo. En fin lo que decía, dulce espera.
Todo eso se compensa pensando en una nueva vida con una cara, unos ojos, una mezcla tuya y de la persona que amas. Yo quiero pensar que estoy haciendo un caldo a fuego lento, para que luego salga rico, rico, pero mientras doy vueltas a la sopa no quiero mirar el reloj y es que avanza tan despacio...
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